Noticias desde Sión Puente.
La comunidad celebra la restauración del templo y la creación de nuevos espacios para sus actividades.
El lunes 27 de octubre concluyeron los trabajos de pintura interior y las obras de remodelación en las salas de la capilla del Señor de la Misericordia. Con este hito se cierra una importante etapa del proceso de restauración que comenzó a fines del otoño pasado, con la reparación de la aguja —o torre— ubicada en el centro del techo, que se encontraba en malas condiciones.
Las láminas de la cubierta estaban despegadas y las maderas, torcidas por el paso del tiempo, las lluvias y el fuerte viento característico de la zona de El Racó. También se reemplazaron los acrílicos dañados. “No fue un trabajo fácil, ya que implicaba trabajar a gran altura, pero finalmente logramos completarlo con éxito”, comentan desde la comunidad.
En una segunda fase, se sustituyeron más de 90 piezas de acrílico en la capilla. Muchas estaban rotas o se habían desprendido con los años, lo que permitía el ingreso del frío, la lluvia y las hojas de los árboles. La municipalidad colaboró con la poda y el retiro de dos grandes ejemplares que representaban un riesgo por su cercanía al edificio.
Paralelamente, se llevó a cabo la remodelación de las salas de la capilla. El proyecto permitió crear tres nuevas dependencias, además de una bodega y una cocina amplia para las actividades comunitarias. Hasta ahora, la capilla no contaba con un espacio adecuado para este fin, por lo que las preparaciones se realizaban en el patio, donde se instalaban los fogones.
El financiamiento fue todo un desafío. Ante la falta de recursos, la comunidad se unió en oración a San José, pidiéndole su ayuda para encontrar benefactores. Inspirados en el ejemplo de Santa Teresa de Jesús, se prepararon capitalarios con la imagen del santo y la oración que ella rezaba. “Entonces ocurrieron los milagros: empezaron a aparecer los benefactores que nos ayudaron a financiar las obras. ¡Grande es San José!”, relatan los encargados.
Uno de los gestos más conmovedores fue el de una persona muy sencilla de la capilla, quien donó una mensualidad de su jubilación para colaborar con las obras y, además, fue quien más capitalarios distribuyó. “Resultó asombrosa la generosidad de las personas más humildes”, destacan.
Aunque la capilla luce renovada, aún quedan algunos trabajos menores que se realizarán durante los próximos meses. La comunidad agradece a todos quienes hicieron posible esta obra, que fortalece el sentido de pertenencia y fe en torno a Sión Puente.
